La cosa no venía bien. A decir verdad era un desastre. Carlos ya había pasado 3 horas mirando el techo buscando algo de inspiración que lo catapultara a la escritura.
“¿Y si mezclo el Danette con un blister de paracetamol? …. nah, mirá si termino en el programa de Marley. Como co-conductor! (¿)”. Les dije, venía mal.
Había llegado un punto que no se toleraba más. Ya habíamos alcanzado el punto de dolor físico. Si no hacia algo rápido el proceso sináptico tomaría velocidades riquelmeanas y eso podía derivar en la creación de un agujero negro mental, arrastrando todo conocimiento adquirido. “Voy a terminar siendo el logo del Inadi” pensaba preocupado.
Teléfono. El hoy salvador llamado telefónico de Matías.
-Hola….(Carlos ya sabia quien era…)
-Wake up! (Matías en modo: no me puedo sacar el tema de la cabeza)
-¿Hola?
-Grab a brush and put on a little makeup!
-Eh..
-IU GUAN CHU!
-Matías por favor abandona los 43/70. Se discontinuaron por una razón….
-Estoy aceleradísimo, me compré en el Easy un café peruano marca “Wendy” y me siento Han Solo, boludo…
-No nombrar su santo nombre en vano… por favor.
-En fin, ¿en qué andás?
-Tirado en la cama… sin una puta idea de cómo seguir el cuento.
-¡Arriba ese ánimo diría Leandro Simmons! Si el cuento no viene a vos anda vos al cuento…. (¿)
-Si el cuento no viene a mi lo mando a la mierda y me voy a lo de Anabela Ascar haciéndome pasar por el Dalai Lama
-Pero el Dalai Lama está vivo
-Pero voy a Crónica…
-Buen punto. OK, no te caigas….
-No soy Olmedo, tranquilo…
-Olmedo no se cayó, lo tiró el Gordo Porcel en un viaje Astral y tengo pruebas…
-Vos tenés exámenes, exámenes médicos.
-Siguen siendo sinónimos. En fin, mirá una película. Capaz te da un par de puntas…
-¿Y tenés idea qué dan en cable?
- A ver… dame un segundo…. ¿Ghost?
-Para fantasmas está Abelairas. Gracias.
-¿Y si escribís “la necrosis de River: Abelairas, un mal innecesario”? dijo Matías con tonada de trailer cinematográfico.
-Creo que la Biblia tendría menos páginas, Matías… Necesito ayuda. Abelairas es una patada en los huevos. Inclusive su mero nombre.
-Mmseh… ¿”Cuenta conmigo”?
- ¿baseball y gente vomitando? Es un cuento Matías, ¡no es un libro de autoayuda!
-¡ya está! “Hackers”!
-¡¿Carlin Calvo?! ¡No soy Stephen King!....
-La de Angelina Jolie con pelo cortisimo y ropa rara….
-¿pero de qué trataba?
-Ni idea, Angelina Jolie + pelo corto… debería bastarle a cualquier hombre digno hijo de dios con esas dos simples variables. Creo que era un tributo a Tron….
-Tron! Esa era una buena peli… me parece que ya se que voy a hacer. Chau
Carlos colgó el teléfono abruptamente. Para modales estaba Antonio Carrizo (¿)
-Hijo de puta, me cortó…. Dijo anonadado Matías. (Si, puse anonadado…)
Carlos se dirigió raudamente a la cocina (si puse anonadado puedo poner raudamente…), más precisamente a la heladera. Tomó un sobrecito de Zuko sabor Mango con Frambuesas del bosque (¿alguien puede pensar en los niños cuando diseñan jugos?) y llenó la botella de 350 CC. Lo suficientemente concentrado como para despertar a Walt Disney y además escribir el evangelio según Bill Murray. Se sentó en la notebook, abrió el Word 97 y empezó.
“Eran las 23 horas en el lejano poblado de Alejandro Korn. El olor a pis recordaba a las pasadas terapias de grupo con Adinolfo y Marcelo, los viejos del geriátrico “Soledad y nada más” que intentaron escapar hacia la vida inyectándose Zuco sabor Mango con Frambuesas del bosque…”
(un momento….)
“… cosa que funcionó. Las calles estaban desiertas. No habia mas que polvo levitando y enlondresiendo (¿) el horizonte…”
(master…)
“Un sonido métrico y humano se colaba entre los silencios reinantes y alertaban a los seres vivos desguarecidos: “Eh! Amigo… gato! No tené un cobre?”
Lo espeso de a situación despertó lo marcial en el cuerpo de Vicente y desenfundó su katana para despedazar en triángulos isósceles (¡) a la mujer que lo separaba del amigo que lo llamaba…”
Si, si… ésto va a llegar a calle Corrientes. Sentenció Carlos.
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